La Tecnología sin zanja (Trenchless Technology) representa un conjunto de procedimientos avanzados cuya finalidad es construir, reemplazar o reparar todo tipo de tuberías de pequeño y gran diámetro, incluyendo sistemas de alcantarillado, acueductos, redes eléctricas, de comunicaciones, redes de gas natural, gasoductos, entre otros. Su principal ventaja radica en minimizar la afectación superficial del terreno, lo que resulta especialmente valioso en entornos urbanos densamente poblados, áreas de alto valor ecológico o zonas con infraestructura existente compleja. Como su nombre lo indica, este tipo de tecnología evita la apertura continua de zanjas a lo largo del trazado de la tubería, reduciendo significativamente los tiempos de obra, los costos de restauración del pavimento, las emisiones de polvo y ruido, y las molestias a la comunidad.

Sin embargo, cabe aclarar que, en la mayoría de los métodos sin zanja (como la perforación direccional, el microtúneles o el relining), normalmente es necesaria la excavación de un foso de entrada y un foso de salida para los equipos a utilizar, así como para facilitar el lanzamiento y recepción de las herramientas de perforación o rehabilitación. Estos fosos, aunque puntuales y de dimensiones controladas, siguen siendo esenciales para garantizar la precisión y seguridad del proceso.